Toluca, Méx.- Es necesario que en todos los espacios de la sociedad hablemos, formemos y fomentemos la igualdad y la no discriminación, señaló Isabel Sánchez Holguín al comentar que, pese a la resonancia y visibilidad del movimiento feminista, sumado a que las mujeres han sabido posicionar en la agenda pública sus demandas, existen profundas desigualdades entre hombres y mujeres y se ejercen infinidad de violencias contra mujeres, niñas y adolescentes.
Durante la conferencia “Igualdad y No discriminación” impartida por la sociología Maribel Romero Galindo, la legisladora afirmó que las mujeres se encuentran en una posición de desventaja en diversos ámbitos de la sociedad; en la economía, en términos de participación política las mujeres ocupan menos puestos directivos que los hombres tanto en instituciones privadas como públicas, además de que la división sexual del trabajo al interior de los hogares también es desigual, ya que las mujeres son las que se encargan, mayoritariamente, de las labores del hogar y del cuidado, lo que les impide desarrollarse libremente en otros espacios.
La legisladora invitó a adquirir conocimientos y desarrollar acciones para dejar de vivir en un mundo en el que desigualdad y las discriminaciones sigan presentes en la vida diaria.
Señaló que en el PRI están convencidos que la única forma de cambiar las cosas es poner manos a la obra, en acciones diarias tanto legislativas como en labores cotidianas y profesionales, abundó.
“Es muy importante que accionemos, que no nos quedemos quietas ni calladas, que nos preparemos para tener una mayor incidencia y que este sea nuestro legado para las futuras generaciones”, enfatizó.
Maribel Romero, socióloga con enfoque en derechos humanos y estudios de la violencia, explicó que la igualdad es un derecho fundamental; todos deben acceder a los mismos servicios: educación, salud y justicia.
La especialista destacó que la madre de todas las violencias es la cultural, que es “toda aquella que dice como debe de comportarnos”, en tanto que uno de los tipos de discriminación que se ejercen con más fuerza en México es la discriminación por género, que es muy violenta y desemboca incluso en tragedias, particularmente para las mujeres, en el trabajo con salarios diferenciados, en el hogar, en el acceso a la educación, por orientación sexual, y en la impartición de justicia.
Otro tipo es la discriminación ejercida contra la comunidad LGBT+ por sus inclinaciones sexuales, que limitan sus actividades sociales y motivan la desigualdad laboral, en los espacios educativos y fomentan el desplazamiento forzado, además del racismo y el clasismo basadas en distinciones físicas, étnicas, económicas, educativas, y estructurales.
Todas estas formas de discriminación traen consigo consecuencias como genocidios, guerras, desplazamientos, problemas de salud, refugiados, xenofobia y violencia extremas, lo que demuestra “como escala la violencia a través de actitudes que normalizamos todos los días”.
Entre más pacífico sea un país, advirtió, tiene mejores índices de desarrollo. México se encuentra entre los países que no es pacífico, pese a ser de los países que tienen de las políticas más adecuadas en cuestión de género y educación, pero con fallas en materia de seguridad.

